miércoles, 29 de noviembre de 2017

LOS GUERREROS A CABALLO EN SANTIAGO DE AGÜERO (parte 3ª)

Hemos ido viendo con apoyo en las fotografías, cómo el capitel doble que figura al franquear la puerta de Santiago contiene dos escenas de combate a caballo que probablemente no tienen continuidad una con otra, ya que una es un duelo entre caballeros cristianos y la otra es la persecución de un guerrero musulmán por un cristiano. Tampoco los escudos permiten identificar personajes similares.
Una de las cosas que sorprende entre tantas cosas extrañas en Santiago es que la entrada a la iglesia se hace a través de una especie de cenotafio, como si al cortar la construcción de las naves se hubiera decidido acceder a través de un hueco previsto como sepultura o monumento al personaje allí enterrado en el futuro en lo que era lateral del templo. Lo vemos más claro en la foto de Omedes.
Acceso a Santiago de Agüero en foto de Omedes


La misma decoración de esa entrada sugiere la idea de sepultura, ya que la presencia del capitel con arpías a un lado y lucha de guerreros en el otro, constituyen elementos habituales de sepulturas regias. Recordamos algo similar en La Magdalena de Zamora.
Iglesia de La Magdalena de Zamora


Nada tendría de extraño ese cenotafio de Santiago si la iglesia hubiera sido concluida y tuviera su entrada donde hoy aparcamos y no por ese hueco lateral sin ninguna utilidad aparente.
En lo que respecta a los capiteles, pensamos que se efigian los combates en honor del ilustre personaje cuya cabeza regia (o principesca) aparece en el ábside.
Habíamos dicho que disponemos de un largo artículo de Besson que podemos ir repasando en el que insiste en que los combates o lides o justas de caballeros, y otras escenas poniendo en fuga al infiel, pueden haber constituído homenajes al difunto.
Como luego  veremos, el sarcófago de doña Sancha hoy en Jaca muestra dos caras bien distintas: una de ellas dedicada a glorificar la salvación del alma de la titular y la otra con una escena de combate de cristianos y un Sansón, cuya presencia es generalmente admitida como un homenaje habitual a los defensores de la fé -y este caso, así se vería a doña Sancha- aunque no es descartable que esa cara se hubiera hecho para un guerrero y luego se adaptó a la condesa. Tener esculpidas todas las caras sugiere una adaptación no prevista. Pero eso lo iremos viendo luego.
Ya hemos analizado la imagen del guerrero cristiano que pone en fuga al musulmán, quien enarbola lo que parece una piedra mientras abre la boca gritando y su escudo ha sido alcanzado por la lanza del cristiano. Lo vemos de nuevo.

Se puede comprobar que el escudo musulmán es con florón similar al de Tudela, típico de guerrero musulmán, que el cristiano tiene bandas cruzadas como rombos -unos punteados y otros lisos- que sugiera que aún no existe la heráldica,  cómo la punta de la lanza asoma sobre el escudo musulmán, etc.
En la magnífica web de Joel Jalladeau, hemos localizado en la iglesia francesa -que cita Besson- de Faye-la-Vineuse una escena muy similar a la vista en Santiago, especialmente en lo referido al "armamento" del fugitivo y la mostramos un poco afinada de luz y contraste


Podemos ver que el musulmán, que lleva turbante, vuelve el cuerpo enarbolando una cimitarra, el caballero lo alcanza con su lanza, tiene cruz en el escudo - de formato un tanto anormal, pero es la France- y tiene el mismo sentido simbólico de homenaje al guerrero por la fé.

Volvamos al artículo de Besson para formarnos una opinión sobre el otro capitel que acompaña al visto: la lucha de guerreros cristianos. El estudio de esta figura, tan abundante en la iconografía románica nos ha llevado a concluir que no se trata sólo de un homenaje al valor y el honor del guerrero sino a algo mucho más profundo y valorado en ese tiempo, lo que nos ha conducido a estudiar la figura jurídica del riepto. De nuevo hay que buscar en fuentes del Derecho lo que vemos esculpido en las iglesias porque muchas veces olvidamos que las iglesias no sólo eran lugares de oración y culto sino lugares de impartición de la justicia -lo hemos visto con las ordalías- y donde se dirimían los conflictos humanos. Ante sus puertas y en su interior se apelaba a Dios como juez supremo y sus representantes  se veían impelidos a participar en ello.


El trabajo de Besson, publicado en Gesta en 1987 titulado "A armes égales: Une représentation de la violence en France et en Espagne au XIIeme.siécle" se inicia con una relación muy atrayente : compara la escena de guerreros y Sansón del sepulcro de doña Sancha con la llamada Bel Pierre del Museo de Cluny con similar contenido. 
La Belle Pierre formaba parte de una ventana en Cluny. La relación del combate de guerreros con la imagen de Sansón (o para otros, el rey David) es bastante común. Foto tomada de http://www.bourgogneromane.com. Photo de Cees van Halderen

Veamos ahora gracias de nuevo a la generosidad de Omedes en su web "románico aragonés" la cara equivalente del sarcófago de doña Sancha, en el convento de las Benitas de Jaca. La tesis doctoral del profesor David Simon estudia esta pieza, además de muchos otros trabajos intentando desentrañar la relación de sus caras esculpidas.
"Trasera" del sarcófago de Doña Sancha en Jaca (foto de la web www.romanicoaragones.com de Omedes)

En su artículo Besson se decanta por estudiar estos combates como escenas de violencia y al considerar que se hacen "a armes égales" los ejemplos se disparan, ya que también lo son las escenas de peones o personajes a pie que hemos visto como ejemplos de juicios de Dios en las luchas de escudo y bastón. Sin embargo, pronto deduce que estamos ante representaciones con más contenido. Una de las que menciona es la iglesia de Cunault,
Es de finales del XII y muestra capiteles con personajes a pie combatiendo con bastones y los escudos invertidos.
Rústicos luchando con escudo boca abajo y bastón.Iglesia de Cunault de la web sites.google.com

En ese mismo templo encontramos un nuevo capitel con alusión similar, y lo mismo encuentra, como suele ocurrir en España, que son más frecuentes de lo que parece esa lu-
cha entre peatones con escudo y bastón, que obedecen a pruebas judiciales en muchos casos en defensa del honor de una dama o por disputas sobre derechos de propiedad.
Otro ejemplo que aporta es el de la iglesia de Saint-Pierre de l'Isle,en donde de nuevo es otro combate similar el que ilustra un capitel, que tomamos de la estupenda web www.parole-et-patrimoine.org.
Los luchadores, que no son guerreros, enarbolan bastones y se protegen con escudos.

Lucha de villanos a escudo y bastón. Saint-Pierre de l'Isle de la web parole-et-patrimoine.org
Finalmente, y pese a que nos hemos desviado de nuestro tema, que es la lucha de caballeros, agotaremos de momento las muestras "internacionales" del combate de villanos con un capitel de Monreale, en Sicilia, lo que nos demuestra que esa forma de resolver los litigios mundanos en los ámbitos eclesiásticos respondía a leyes y costumbres anteriores al cristianismo.
Claustro de Monreale. Del gran trabajo de http://cenobium.isti.cnr.it


En su obra,el estudioso francés va concluyendo que nada tienen que ver esas figuras con la manida lectura de la lucha del bien contra el mal. Al menos en lo que se refiere a los capiteles en los que el combate es entre dos humanos. Otra cosa pudiera ser la lucha contra un monstruo.

 Entre los ejemplos toca también, sin profundizar, el frontispicio de la iglesia de San Quirce de Burgos que todos hemos contemplado intrigados, con esa mezcla de divino y profano, con el relato del génesis ( Adán y Eva, Caída, Expulsión, Cain y Abel, etc.) alternando con imágenes obscenas (mala cago, io  cago, coito, etc). Tampoco es momento de detenernos en ello, aunque dejamos constancia de que a nuestro juicio se trata de introducir en un relato bíblico, elementos apotropaicos que “protejan” esas figuras, entre las que aparece Dios creador y un ángel justiciero. La expresión “mala cago” de la que hemos leído múltiples interpretaciones, incluyendo la de la “manzana”, entendemos, siguiendo los estudios de Elworthy y otros  antropólogos,  que se refiere al mal, concretamente, el mal de ojo del que se quería proteger la iglesia y sus esculturas. Todas las figuras obscenas: defecaciones, coitos, máscaras, exhibicionistas –que también tenemos en San Quirce en los canes del ábside- tienen la misión de atraer las miradas y en especial de quienes aojan o los diablos maléficos para neutralizarlos mediante la sorpresa de lo “igual que rechaza a lo igual”. De todos modos, Bresson cita ese frente en San Quirce por el hecho de que aparezcan dos guerreros a pie vestidos con cascos en combate y con espadas.
Espinario junto a cabeza lobuna en S.Quirce de los Ausines
Un aparatoso exhibicionista meditando (?) 















Siguiendo el texto, tras descartar otras propuestas, Beson deduce que esas figuras tengan que ver con el duelo y las ordalías. “Estos extraños combates recuerdan el duelo judicial entre campesinos libres…Estas luchas a escudo y bastón…se puede deducir de los textos jurídicos o literarios describiendo este tipo de juicio de Dios en todos los casos.”
“El duelo judicial es, en el siglo XII, la única de las ordalías de cuyo empleo se ha atestado por múltiples testimonios.”
“Dos de los edificios en los que se encuentran combates a escudo y bastón, St.Denis y St.Benoit-sur-Loire son iglesias de abadías que obtuvieron del rey en el siglo XII el privilegio de hacer combatir a sus siervos contra hombres libres, un privilegio tan útil que los establecimientos religiosos que lo poseían hicieron confirmar sus derechos en numerosas ocasiones en el curso de ese mismo siglo.”
Y el autor documenta pleitos concretos que relacionan las crónicas con escenas esculpidas como las que estudiamos.
Relata cómo un relieve con un combate a escudo y bastón como los que estamos viendo que figura en la iglesia de Saint-Ouen en Pont-Audemer del siglo XI refleja un duelo judicial documentado entre Gaufridus, representando los intereses del señor del lugar y un campeón enviado por el abad de Préaux. "El documento por el que conocemos el hecho cuenta que el representante de Gaufridus se presenta como débil de miembros y sobre todo de brazos" dato significativo porque la clave era la igualdad de fuerzas.
Saint-Ouen en Pont-Audemer, foto de Phillippe_28 en flirck
 No es muy fiable la identificación del capitel con el hecho, y no nos parece defendible el argumento de que para mostrar ese desequilibrio el autor señale que uno de los contendientes es zurdo, porque,como hemos visto en muchas escenas similares, la ley de la simetría hace aparecer a uno de los luchadores como zurdo.
Otro ejemplo que trae Besson es la puerta del Zodiaco de la Sacra de San Michele, cerca de Turín, que ya hemos estudiado antes por la presencia de un curioso Sansón y el crimen de Cain, todo ello en un contexto de violencia -incluído Sansón, de lo que hizo su profesión- en el que aparecen tres sujetos en plena gresca con un explicativo letrero: HIC LOCUS EST PACIS CAUSAS DEPONITE LITIUM, lo que advierte a los fieles que allí se acaban las querellas.
Sansón cegado derriba el templo con un jabalí a sus pies (símbolo de la ira ciega) y el capitel de la concordia que citamos, con el mensaje de paz. De la web www.piemonteis.org


 Como estamos siguiendo el trabajo de Besson, parece que estamos volviendo a lo ya tratado de luchas a escudo y bastón reflejado en el exterior de Biota y Santiago de Agüero en lugar de avanzar hacia el estudio de los guerreros a caballo, y así es, pero creo que merece la pena ver este tema desde la óptica de un investigador francés. Luego retomaremos lo de los guerreros y su riepto.
Besson contempla ahora tres capiteles de la iglesia de San Nicolás de Blois (aunque en su artículo la llama Saint-Lomer, que era su anterior devoción) en donde considera que aparece claramente el motivo de la disputa, y por tanto ya no se trata de la violencia gratuita.
Hay una lucha a bastón entre dos hombres y en un capitel cercano aparecen de nuevo dos hombres, uno con barba y otro barbilampiño que parecen disputarse una mujer tumbada o caída entre ambos. Veamos las fotos de flirck tomadas también por Philippe_28 que ya hemos citado
Iglesia de St.Nicolás de Blois. Lucha a escudo y bastón.Parece asomar detrás una cabeza femenina ( Philippe_28 en flirck)

El otro capitel nos muestra la disputa por la dama entre el viejo y el joven. Ella aparece como mujer-objeto. Se pueden organizar viajes a ver el milagro de la luz de Blois.
foto Philippe_28 en flirck

Y concluye que "la lucha con ayuda de mazas y escudos es en el siglo XII la forma de combate de personas libres y no nobles durante el duelo judicial. Esta forma es tan típica que se podría decir por metonimia "toma el escudo y el bastón" para designar la procedencia de asuntos de batalla".
Pese a cierta coincidencia con la tesis de Besson, creemos que en los combates a escudo y bastón no se trata de escenas de violencia más o menos codificada, sino juicios de Dios y ordalías que se celebraban en el exterior de las iglesias. Los documentos que aporta así lo explican.
Sin embargo, su estudio deriva hacia la violencia en los términos más básicos, descendiendo desde la lucha a bastón hasta la mano limpia, la engarra que decíamos de críos, y el motivo parece ser una mujer.
Ya nos hemos desviado del fin original, que era el estudio de la lucha de caballeros, a la que volveremos enseguida porque creemos que responde a la figura legal del riepto, pero la sugerencia del francés nos hace proponer unos curiosos ejemplos en su línea.
Beato de Saint Sever. Pelea de dos barbudos calvos por una mujer.
Explica Besson algo que se nos había pasado en otras ocasiones que veíamos la imagen: además de la leyenda al pie explicando lo evidente: que dos calvos barbudos se pelean, hay en el fondo entre la dama y los villanos otra leyenda más difusa, pero indudable, en la que lee: "Calvi duo pro hac muliere... barbas" lo que ya revela el motivo de la pelea: hac muliere.
Si uno se molesta en buscar, como sabemos que hay, capiteles que reflejan esa imagen del Beato llevada a la piedra, nos topamos con una magnífica pieza muy bien explicada en la web www.alienor.org
Capitel de la disputa del burgo de San Hilario en Poitiers muy bien explicado por Dominique Simon-Hiernard



Este capitel, tal como se explica en la web, formaba parte de un pilar llamado de la justicia, el equivalente a nuestros rollos, y en estudio de un profesor americano que cita la ficha, se considera formaba parte de la Tregua de Dios que se imponía entre los habitantes.En este caso la disputa no es por mujer, aunque aparecen a ambos lados más bien resignadas esperando que se acabe el enfrentamiento de dos vendimiadores -de ahí su "arma"- mientras a un lado otro hombre sigue su trabajo observando la pelea. Resulta muy curioso cómo a un lado se ha esculpido la reconciliación de los quisquillosos.














Vemos cómo se abrazan, han pelado sus barbas -quizás lo ha hecho la justicia- y en detalle el resultado de la pelea : ambos llevan un pie en cabestrillo. Dura lección.
Muy recomendable le chapiteau de la Dispute de Poitiers.

La otra figura de la disputa forma parte de la iconografía de Anzy-le-Duc y es muy conocida
Disputa de Anzy-le-Duc.De la web Bourgognemedievale.com
Sin embargo, en esta web de bourgognemedievale.com podemos contemplar las otras caras, que también resultan atractivas. Al igual que antes, pensamos que no están como "anécdotas" sino para marcar que esa iglesia resolvía las querellas.

A la derecha aparece un personaje que pudiera ser el juez o el árbitro del litigio, y que parece llevar en las manos unos objetos no identificables, quizás algo para sortear la razón o el castigo por la lid.









A la izquierda podemos intuir la reconciliación con un abrazo. En los ángulos, las aparatosas cabezas demoníacas mostrando la lengua indican a los fieles que el diablo es quien incita a esos enfrentamientos y debe ser conjurado.






Finalmente, hemos localizado una nueva muestra de tiradores de barba en un elemento un tanto extraño: una pieza aparentemente musulmana . Como además de esa escena, en la misma pila (si lo fué, que es dudoso) aparecen dos jinetes enfrentados a lanza, pudiera seguir el esquema que proponemos de la lucha villana y la lucha caballeresca, pero en este caso con figuraciones musulmanas. Pudiera ser que un artista de origen árabe haya tallado esta fuente (en mi opinión) con motivos que conocía, ya que para fuente de abluciones es menos probable. Incluso puede haber sido fuente pública cristiana con población musulmana.
Se trata de la pila del museo de Játiva, muy bien descrita -y no tanto fotografiada- en el blog arteyartistasdelmundohastahoy.blogspot.com.es de la que tomamos el dibujo
Pila de Játiva en la que vemos a la derecha en la primera banda el combate de caballeros, y debajo, en la segunda un grupo de hombres que se tiran unos a otros de la barba y en un tombo a continuación otra pareja de hombres en igual postura.

De este mismo blog tomamos el conjunto de tiradores de barba, como una especie de ceremonia, en la que el primero a la izquierda aparenta ser un músico
Escena de tiradores de barba múltiples de la pila de Xativa (del blog arteyartistasdelmundohastahoy.blogspot)