DURATON Y SUS MODELOS ARAGONESES PARA LA REFORMA GREGORIANA



 

Iglesia románica de Nª.Sª.de la Asunción a las afueras del pueblo de Duratón (Segovia)

En entradas anteriores en este blog, habíamos hecho una serie de propuestas sobre el programa iconográfico de algunas iglesias en el entorno de Sepúlveda en la provincia de Segovia, en dos sentidos: uno más restringido y muy rural, con escenas sexuales ciertamente duras y sorprendentes, escenas sexuales que explicamos en base a la “utilidad” que en esas iglesias de reciente repoblación necesitaban mostrar en imágenes lo que los Fueros disponían para salvaguardar vida y derechos de los nuevos pobladores, y el otro sentido, con más trascendencia social donde se esculpían reiteradamente imágenes relacionadas con juramentos y juicios de Dios, también adecuados a la aplicación de los Fueros, por más que oficialmente desde 1215 se hubieran abolido las ordalías, pero eso era sólo en el interior de los templos, porque fuera de ellos, el pueblo quería seguir viendo esos grandes y peligrosos espectáculos en los que se juzgaba y condenaba. No había series de televisión.

Como siempre, clicando sobre los textos en azul se pueden leer las entradas anteriores que lo tratan.

De esta forma, habíamos llegado incluso a Turégano, más al sur,(entrada 6.12.2020) donde propusimos no sólo que se hubiera creado el escenario (quizás nunca se juzgó a nadie, pero el “teatro” sí que estimulaba la mente de los feligreses) sino que se cambió el juez (más bien, abogado defensor si eras inocente), que en otros lugares era el profeta Daniel, por un insólito Santiago, quizás influido por las devociones de los reyes Fernando y Beatriz, sus promotores, como hemos propuesto en su entrada. Es inevitable recordar el Pórtico de la Gloria donde Daniel a los pies de Santiago en el parteluz sujeta dos leones con grandes bocas abiertas para hacer subir sonidos, cantos y sahumerios desde la cripta. Todo un escenario donde está documentado impartía sentencia el obispo Gelmírez un dia por semana.

Santiago peregrino preside el escenario ordálico en el ábside de Turégano

Si cuando tratamos de las citadas iglesias rurales donde se efigiaban escenas de contenido sexual, casi agresiones, en un radio de unos 30 kms.en torno a Sepúlveda, como cabeza del alfoz, nos llamó la atención su temática, ahora, a tan solo 7  kms. pero hacia el sur, 

El famosísimo capitel del Nacimiento de la galería de Duratón que apunta al gótico

 nos encontramos lo que algunos estudiosos consideran el origen del taller de cantería que realizó su atractiva galería: la Asunción de Duratón, de la que ahora proponemos su machacada iconografía interior en la misma línea de iglesia juradera que habíamos visto en Sepúlveda.

La ficha de la Enciclopedia está firmada por José M.Rodríguez Montañés, quien no se manifiesta tan devoto de la iconografía como de la arquitectura (de hecho confiesa su contrariedad porque Inés Ruiz Montejo apenas hablara de su arquitectura, tema que borda el profesor) pero hace un meritorio esfuerzo por cumplir con nota alta su trabajo describiendo sus abundantes tallas, así que lo seguiremos en lo que nos interesa, que no va a ser la famosa galería, como decimos, sino los capiteles del interior.

Mosaico con cabeza de gorgona y nudos de Salomón
(de la web confloenta.es)
De aperitivo nos encontramos un goloso hallazgo: como prueba del uso ancestral del emplazamiento, nos habla del yacimiento arqueológico de Confloenta muy cercano, del que se extrajeron mosaicos romanos, uno de ellos de claro sentido apotropaico: una cabeza de gorgona enmarcada entre simétricos y repetitivos nudos de Salomón. Posteriormente, el enclave siguió siendo habitable al haberse encontrado sepulcros visigóticos en el entorno del templo, lo que nos permite ver una continuidad de uso no interrumpido, probablemente por la fertilidad del territorio, fronterizo con alternativas de ocupación de unos y otros en la Edad Media.

Para la necesaria protección del templo, aislado incluso hoy de la población, se dotó ya en su primera fase -puesto que lo vemos en la cabecera y son canecillos obscenos- de imágenes apotropaicas, para evitar al Maligno y sus secuaces.

Canecillos con máscaras mostrando la lengua y humano sujetando otra máscara en el suelo

Para combatir y alejar al diablo, sobre todo en templos aislados, se esculpían siempre imágenes sorprendentes, impactantes, en muchos casos contrarias a lo que se espera en una iglesia, como el sexo, con el fin de distraer y despistar al diablo para que no hurgara, tanto en los difuntos enterrados en su entorno, como los propios objetos sagrados de su interior. Pero, no hagais caso, eso son supersticiones. Por cierto, una de las más habituales es decorar con gente y bichos que enseñan la lengua, exactamente como hace el primer exorcista del Vaticano para su trabajo tan especial. Otro supersticioso. Pero vamos con el interior.

Canecillo primitivo del ábside:una
mujer exhibicionista.
                                    


El debate. 4.nov.2024



                                        


 








La escultura del interior en clave juradera.

Ya en la descripción del templo, observamos un dato interesante, que nos recuerda a San Vicente de Avila, salvando la distancia en todos los sentidos: la disposición de dos puertas. Cuando hemos estudiado el maravilloso cenotafio de San Vicente, hemos señalado la existencia de una puerta principal en la basílica, donde ocupan el parteluz un Cristo juez, bajo el que se percibe un dañado Daniel. En la puerta lateral veíamos dos capiteles con personajes espectantes quizás esperando la resolución tras pasar por la iglesia, jurar ante el Cristo del cenotafio y comulgar finalmente los querellantes.Ver entrada 8.11.2020 

Algo similar en el interior de Duratón. Aceptando lo dicho en la EdR, que se aprecian varias etapas en su obra, podemos datar su galería entrado ya el XIII, pero hay capiteles anteriores y los que proponemos pueden ser incluso de primeros años del XII, por su formato y su temática.

También es de destacar la abundancia de figuras de Sansón desquijarando al león que, junto con Daniel forman el ambiente” para los juicios de Dios. Al menos hay tres. En este sentido, el autor mencionado, se recrea describiendo un estilizado capitel interior en el que aparece con mucho detalle la lucha de caballeros -tema íntimamente relacionado con las ordalías- que recogemos: La situada al norte de la ventana central nos presenta un duelo de jinetes que cruzan sus lanzas sobre un fondo vegetal de hojas y caulículos, bajo cimacio de entrelazo de cestería de espléndida factura. Ambos contendientes montan estilizados corceles, a los que detienen tirando de las bridas mientras tensan sus piernas con los pies en los estribos para resistir la acometida del rival, gesto que acompañan las monturas con sus cuartos delanteros. Es notable el cuidado y minuciosidad que pone el escultor en los detalles de los atalajes, estribos, bridas, espuelas y arneses. Ambos jinetes se protegen con yelmos con nasal, y mientras el de la izquierda porta una cota de mallas –insinuadas éstas a base de incisiones en zigzag– hasta la rodilla, el otro viste túnica corta. Los dos embrazan escudos, uno de tipo normando y el otro de cometa, con bandas perladas transversales a modo de enseña; sólo el de la derecha parece además llevar al cinto la vaina de una espada. Su estilo y más cuidada factura, con rasgos bien definitorios como las marcadas arrugas nasolabiales de los rostros y el rictus de los labios de comisuras caídas, denuncian la misma mano en el rabelista, el Sansón y los grifos rampantes de las ventanas absidales, y sobre todo, el otro capitel que recibe un nervio de la bóveda del hemiciclo, éste decorado con una Epifanía y bajo cimacio de roleos y trifolias.”

Veamos el Sansón junto a Daniel en el ámbito que creemos judicial.




La compañía de Sansón cerca es habitual en las proximidades de Daniel, que aparece en primer plano.

Veamos ahora la próxima escena del combate de caballeros:



Combate de caballeros, quizás "pardos" que parece más una ceremonia, "alarde" u ordalía.





Detalle del tallado de los caballos, sólo delineado sin moldear.

Tras un poco de investigación, y teniendo en cuenta que estamos en un templo fronterizo, de repoblación, es posible que este capitel, además de servir de apoyo a juramentos en la iglesia de Duratón, pudiera estar haciendo alusión a la figura medieval hispana de los “caballeros pardos” o caballería villana, tal como se describe en la web docelinajes.es, que en 2015 publica un artículo de J.M.Huidobro “La caballería villana”, que relata cómo precisamente en territorios fronterizos se constituyeron por villanos que poseían su caballo e impedimenta de combate siempre a punto y que posteriormente se asimilaron a hijosdalgos. En los siglos XI y XII y en tiempos de Alfonso VI, que es tal como proponemos la época de este y otros templos coetáneos, y aprovechando las ventajas de los fueros (el más famoso, el de la cercana Sepúlveda) muchos campesinos que no eran nobles lograron así mejor vida, si no la perdían en su arriesgada actividad doble. Los contendientes de Duratón posiblemente están realizando el “alarde” anual para mostrar su preparación. Como observa el profesor, no combaten, no se distingue si son de ejércitos diferentes, e incluso no usan sus espadas. Y pese a los detalles de las figuras, no parecen rematados, son figuras muy planas bien dibujadas y poco modeladas. No hay más que ver el perfil de las cabezas de los caballos.

Añadimos una posible utilidad en inestables tiempos de paz para sacar partido a su costoso mantenimiento : su uso en las pruebas ordálicas, en los juicios de Dios. Tal como entendemos la iconografía de la Asunción, pudiera mostrarse el juicio y condena de una dama, como luego expondremos y éstos serían sus campeones. Además de ésto, figura un posible eclesiástico devorado por bestias casi perdidas, que pudiera tener relación con la dama. Sobre los caballeros pardos ver:

https://docelinajes.es/2015/05/la-caballeria-villana-por-d-j-manuel-huidobro/

https://elartedelahistoria.wordpress.com/2010/03/09/la-caballeria-villana/

También en esta otra dirección

https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/3491/GarciaFuentePablo.pdf

(todas consultadas o.k. el 16/3/26)

Vemos algunas figuras más, entre las que destacamos las que entendemos no tienen utilidad judicial, como el fidulista. Llama la atención ese otro personaje de aspecto burlesco, que se mesa la barba bífida, haciendo una horrible mueca, mostrando los dientes y la lengua, que tiene su equivalente en la iglesia de San Justo, en Sepúlveda, a siete kilómetros. Pero allí ha dejado de simular y muestra sin duda su condición demoníaca.

Fidulista del interior de Duratón bien delineado pero sin modelar, probablemente de la primera fase.


judío de barba bífida aterrorizando
con su mueca siniestra mostrando la lengua
                                                                                                                                                                                                                                                                                                        


Capiteles de Duratón
Capitel de San Justo (Sepúlveda) con un
 diablo de barba también bífida (foto JAO)

Seguimos el discurso del profesor Rodríguez Montañés aunque no literalmente para no molestar, y describe el siguiente motivo esculpido, que es la curiosa iconografía de una Epifanía fallida y que le da una cierta gracia al capitel, ya que el escultor ha debido querer poner al primer rey haciendo la proskinesis mientras lleva velado su ofrenda y con la obligación de salvar el motivo que remata el capitel torciendo su cabeza, ha tenido un fallo de diseño y le ha salido ese rey volador que parece que cae hecho un lío ante tanta divinidad. Quizás impuesto por el irrefrenable interés del tallista para figurar a todos los personajes de frente y no de perfil, lo que ha podido llevar a esa inverosímil postura real, salvo que realmente se quiso mostrar el capitel bajo el que en su momento se realizara una “función” navideña en la que algún protagonista danzara ante la Virgen y el Niño, que todo puede ser. Podemos ver en Sepúlveda la escena en la iglesia de San Justo donde quizás al no tener que manejar el velo, se ha asentado con normalidad.

    Capitel de Epifanía en Duratón en el que el primer rey aparece en pirueta y con las manos veladas

  

Capitel de San Justo en Sepúlveda, probable inspirador del malogrado de Duratón (foto J.A.Olañeta)


 
Detalle de Duratón.La cabeza
real girada para encajar.

           Es a continuación donde llegamos a los motivos que entendemos forman parte de la iconografía vista en otros templos en la que se figuran elementos juraderos, como hemos visto por ejemplo, en Turégano, y son además pequeños capiteles a veces haciendo ángulo, que pasan casi desapercibidos, pero que entendemos formaban parte de un primitivo programa.

De este modo, se encuentra los complicados capiteles dañados y difíciles de fotografiar por la blancura de la piedra y la oscuridad del entorno. Con permiso de nuestro guía, no parecen compatibles la tosquedad y tamaño de estos capiteles interiores y los canes de la cabecera, con los que conforman la galería, e incluso con los mismos del interior, posiblemente posteriores, lo que hace costoso admitir una unidad cronológica en el templo, por lo que, en nuestra ignorancia, apuntamos que los primeros correspondan a finales del XI (puede que la conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI liberara muchos de estos territorios) mientras la galería sea de finales del XII con su aire ya gotizante. Repetir el tema de la Epifanía en el exterior, puede responder -además de razones litúrgicas- al fiasco de la nave que se quiso enmendar aquí. 

Capitel de la Epifanía de la galería de Duratón (Segovia) quizás de principios del XIII

 
   
                                           

Sigamos el interior: vemos un capitel con una descabezada paloma, con su plumaje bien trazado, que está posada en una evidente mandorla que es sujetada por dos ángeles, cuyas alas cuesta distinguir y que pensamos han sido limadas al hacer los muros nuevos que encajan allí. En su proximidad hay otro básico capitel claramente de inferior calidad -como alguno más cercano- con un “muñeco” (tan pobre) que parece tener a los lados unos peces, quizás alusivo a elementales ideas cristológicas que solo se pueden entender en una muy primitiva edificación. Parece evidente que la paloma en la mandorla está mostrando a la divinidad que juzga los litigios en un juicio de Dios. Ante la dificultad de esculpir al Dios-juez que tienen en Avila o en Sepúlveda, optaron por esculpir al Espíritu Santo, de iconografía más sencilla. La “primera instancia” es el Daniel (significa “juicio de Dios”) y luego vienen los protagonistas del juicio, que solo podemos hipotetizar a la vista del destrozo sufrido.


Mandorla con paloma sujeta por dos ángeles.Foto Lola V.
 Ahora debemos retomar el relato del profesor : “ Ruiz Montejo los interpretó como el Espíritu Santo y una figuración del Padre, lo cual unido al de la Epifanía del ábside, tradujo como “la triple idea de Salvación, Redención y Gracia”. Tal lectura nos parece muy forzada, máxime no reconociendo nosotros en el relieve al supuesto Padre sosteniendo al Hijo en sus rodillas”.

Nosotros nos unimos al criterio de nuestro guía porque, como dice algún catedrático de prestigio, no hay que buscar significados retorcidos en templos que se hacían para iletrados. Nos lo repiten mil veces en las conferencias, pero luego todos los expertos quieren mostrarnos su erudición explicando significados que sorprenderían a los propios comitentes:

Oiga...verá...yo puse estos dos bichos enlazados de manera simétrica con detalles hermosos del plumaje...porque es bonito, ¿no?... atrae su mirada, tiene misterio y le “fascina”, verdad? Bien, pues no lo puse directamente para usted, sino para atraer la mirada de “otros”, que quieren apropiarse de lo bello, que buscan hacer el mal, y si usted no es uno de ellos,quédese tranquilo, no se dé por aludido, al menos verá que con ello está protegido porque distrae y aleja al mal y al Maligno...Pues, quizás por eso lo llaman “ornamento sin delito”.



                

¿Dos aves rapaces sujetan un cordero?



¿personaje con grandes peces a los lados?
 

Sigamos. Enseguida pasaremos a los más destrozados capiteles cercanos (y mira que debían ser buenos) en los que nos basamos para proponer un juicio o una ordalía (sin combate, más allá de los combatientes vistos en la justa del ábside).


Dice la EdR: “Acompañan a estos temas figurados los de una mujer con toca con barboquejo flanqueada por dos destrozadas figuras barbadas, que Ruiz Montejo interpretó como la historia de Susana narrada en el Libro de Daniel; dos aves bajo caulículos, de largos cuellos gachos picándose las patas, repitiendo fielmente otro de ventana de San Martín de Fuentidueña; un personajillo atacado por dos animales irreconocibles y otro de ya imposible identificación.”





Vemos las fotos, y efectivamente, una dama con barbuquejo es acompañado por dos figuras inquietantes; pueden ser diablos con rizos acaracolados, o simplemente sayones conduciendo a la dama, que insinúa un cartel cuadrado sobre el pecho (puede ser un libro). El de su izquierda parece llevar un pincho largo, como una pica. Parece haber contacto con sus acompañantes, quizás amarrada. 

Capitel con dama escoltada por dos personajes (quizás diablos).

Sin ánimo de descalificar la propuesta de la dra. Ruiz Montejo, no parece probable la identificación con Susana, pese a que la presencia de Daniel le dé una pista. Difícilmente verá esculpida en el románico hispano la asechanza de los viejos acosadores a Susana, que es lo que se muestra habitualmente en los sarcófagos paleocristianos, algunos con tanta finura que han esculpido a ambos viejos asomando tras un árbol, mientras ella adopta una postura similar a la de Daniel: dejarse en manos de Dios mostrando las palmas. 


Lipsanoteca de Brescia.En el faldón la historia de Susana Siglo IV

 

Detalle con Susana y los viejos, y su juicio ante Daniel que aparece al final entre los leones 


En nuestra opinión, se trata de mostrar a la mujer culpabilizada y por lo que parece, condenada en el juicio que proponemos. Es el montaje escénico que tenemos, por ejemplo, en San Vicente de Avila, donde, como hemos explicado aquí, ante su impresionante puerta principal se celebraban juicios ante el Dios Juez del parteluz, bajo el que se cobija Daniel, como ejemplo para dar ánimos a quienes son acusados injustamente. En Avila, pasarían -como explicamos con un fantástico dibujo de D.Miguel Sobrino- ante el cenotafio para poner su mano en el “forazo” bajo la Maiestas Domini, y tras oir misa y comulgar, salir a la calle por la puerta lateral pasando ante capiteles de personajes esperando el resultado del juicio u ordalía. Quizás en ese ámbito se realizaran ceremonias más o menos cruentas, según la época, ( antes o después de 1215 y más allá) .

Vemos ahora una propuesta dibujada sobre el capitel de la dama para identificar sus acompañantes

Dama condenada con propuesta de diablos acompañantes ¿castigo del nicolaismo?


 Veamos una vez más las cabezas de la dama con barbuquejo y lo que queda de sus acompañantes

El personaje a la derecha de la dama parece llevar abundante pelo revuelto  y barba (un diablo?)

Veamos el capitel del entorno que creemos puede tener relación con el de la dama.  Tenemos a otro personaje aislado; Rodríguez Montañés lo describe como “un personaje ataviado con faldellín plisado y cinturón perlado, de larga cabellera, que se defiende o somete a dos irreconocibles bestias que le atacan la cabeza.”. A quienes conocemos los trabajos de Raphäel Guesuraga en torno al reflejo de la Reforma Gregoriana en la iconografía, rápido se nos dispara la alarma ante lo que entendemos es la condena de los vicios del clero de la época : el nicolaísmo y la simonía. Si lo relacionamos con la condena de la dama cercana, entenderemos mejor el mensaje. La presencia de los clérigos devorados por la cabeza es una constante en el románico, desde San Martiño de Mondoñedo al castillo de Loarre, pasando por San Isidoro de León, donde me volví mico para buscarlo en la puerta de paso del Museo al coro; una "embajada" divertida del profesor Guesuraga con intrigante final. El origen del motivo parece estar en St.Sernin de Toulouse extendiéndose luego a abundantes templos controlados por Cluny, su poderosa impulsora. por eso pretendemos que los artistas que esculpieron en Loarre y en Jaca, de los que dicen los estudiosos que desarrollaron su estilo en estas zonas de repoblación, pudieran haber llevado el mensaje de la Reforma contra estos dos vicios clericales allá donde fueron y en Sepúlveda se percibe esa escuela.

Pero vamos a detenernos, ya terminando, a ver el personaje descrito para llegar a alguna conclusión provisional con los restos del capitel.

El otro capitel que relacionamos con la simonía en Duratón

Sabemos por la propuesta de Guesuraga que los presuntos monstruos que hubo aquí a ambos lados del personaje de alcurnia (a la vista de su vestido) no parecen como los que devoran clérigos en Loarre y en Toulouse, pero la presencia de ambos capiteles en un entorno que vemos como judicial, nos permite sugerir esa intención. De aceptarla, nos quedaría además pensar que este tipo de iconografía se mostraba más en donde tuviera efecto: en una comunidad religiosa y no consta que hubiera tal en Duratón, aunque la riqueza escultórica que muestra el templo y la cercanía a Sepúlveda (sólo 7 kms.), casi un barrio de la ciudad de tantas iglesias, deja abiertas preguntas que sólo responden los estudiosos.

Es difícil llegar a saber si le muerden la cabeza pero se ve bien la cola del bicho



Finalmente mostramos para comparar, un capitel de Loarre (hay más) que muestra en el mismo episodio el castigo a la simonía (tal como propone Guesuraga) con el clérigo con la cabeza devorada por dos monstruos a la vez, pero detrás aparece una dama manejando el cuerpo del bicho y no es difícil pensar que ella está siendo también devorada ( castigo del nicolaismo). En fin, aquí todos están devorados, para felicidad de Raphaël. 
Iglesia del castillo de Loarre.(Huesca).Simonía ¿y nicolaismo?

Y como por una vez no necesitamos pedirle prestado a Omedes sus magníficas fotos (algunas las ha tomado desde un globo, así cualquiera...) vamos a ver el exterior de esa misma iglesia del castillo de Loarre, en la que comparten la misma ventana, seguramente para avisar a los visitantes que allí se aplica la Reforma Gregoriana a tope
A la izquierda es algo más que la lujuria puesto que la dama está devorada también por la cabeza y un personaje se ocupa de ello y enfrente el clérigo sentado recibe la mordida de los monstruos.




Detalle de la mujer mordida por serpientes que es lujuria, pero en "formato" nicolaista

Vista de frente de la dama del nicolaismo del castillo de Loarre
en foto-homenaje al académico-doctor García Omedes


Llegados aquí, nos centramos en proponer como testimonio de juicios en iglesias construidas en territorios fronterizos que gozaron de unos fueros específicos, escenas esculpidas para mostrar a los fieles las consecuencias de incumplir las normas de esas Fueros, de las que nos puede servir de muestra el comentario de un ilustre historiador, D.Antonio Linage Conde, en un viejo artículo titulado “Sepúlveda en los tiempos del Alfonso el Sabio” en el que analiza el Fuero otorgado por Alfonso VI en 1076 y que puede servir de apoyo a la escultura que contemplamos, la primera de Duratón.

En la página 15 de dicho breve estudio el profesor Linage menciona la suma dificultad de implantar en su diócesis las reformas del concilio de Letrán de 1215 (precisamente se van a abolir en él las ordalías en las iglesias) por la resistencia del clero, apoyados por los laicos, que se sentían a gusto como estaban y no querían cambios. “Quizás se trataba del recurso contra la constitución prelaticia de “continencia servanda” indatada pero de ese tiempo (finales del XIII) ante la cual consta la rebelión sepulvedana. En efecto, la mayoría de los clérigos de la villa y las aldeas tenían concubinas; el obispo les dió un plazo hasta san Juan para dejarlas, so pena de entredicho y excomunión, penas que desde luego decretó pasadas dicha tregua, conviniendo el “capítulo” en apelar a Roma a pesar de una promesa anterior de no hacerlo”.

Desconocemos, como es lógico, el pecado cometido por los supuestos condenados que aparecen en el interior de la nave de Duratón, pero toda la parafernalia judicial nos conduce a algún tipo de juicio y condena. Curiosamente, el artículo de Linage que utilizamos, termina haciendo una mención a los estudios de Inés Ruiz Montejo que sobrevuelan todo cuanto aquí comentamos. Tras datar esta y otras similares, que son las que hemos analizado en este blog, en torno al final del XII y comienzos del XIII, añade: Ciertas particularidades en la representación de hombres y animales en unos casos y portadas de arcos lobulados en otros, han sugerido la presencia de una mano de obra mudéjar, lo que unido al patrón aragonés del tímpano de la Virgen de la Peña y a las huellas de la iconografía silense en versión rural, resulta de interés para la reconstrucción del paisaje histórico del país en aquel entonces.”

La temática que resaltamos enlaza con la relación escultórica de esta zona de repoblación con tallistas venidos de Aragón y que aportan los modelos usados allí (castillo de Loarre) para mantener el sentido de la Reforma Gregoriana en un templo tan alejado del Camino como es Duratón, pero las esculturas hablan de su extensión, a pesar del tremendo daño sufrido.








Comentarios


  1. Felicidades amigo Fernando. Como siempre has escrito un articulo muy bien investigado. Ha sido un gran acierto poner la foto del exorcista del Vaticano sacando la lengua para ilustrar el sentido que tienen todos esos canecillos donde aparecen rostros/mascaras sacando la lengua que mucha gente se cree que son pura broma.

    En cuanto a los capiteles del interior estoy de acuerdo contigo que se refieren a la condena del nicolaísmo y la simonía, que también descritos están en los dos artículos de Rafael Guesuraga en las revistas Románico números 17 y 18.

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    1. Wellcome, Maria José. Precisamente hace una hora me enviaba mi hijo un whatsapp con una foto de sus vacaciones en Ronda (Málaga) y era la "inocente" fachada del Marqués de Salvatierra de esa ciudad mora. Pues bien, tiene dos parejas desnudas en su fachada barroca en las que los varones se cubren con las manos su pudenda mientras sus compañeras femeninas muestran ostensiblemente su lengua. (Yo creo que ellos también enseñan dientes, que por allí estuvo la Pantoja).
      El primer exorcista del Vaticano, que falleció el año pasado, tenía muy claro que la gesticulación y los gestos obscenos hacen huir al Maligno. Así lo hacen en la famosa capilla desacralizada de Grandson en el Tirol unas figuras románicas en un capitel, tal como hemos mostrado en este blog. En el románico se atraía la mirada con estas imágenes para asustar, pero luego el espectador humano lo vé tan chocante e inapropiado, que suelta la risa, que es la forma real de protegerse. Lo mismo que hace cualquier niño al que llevas de noche por un camino a oscuras: temer y reir aliviado.

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