OCHÁNDURI : IDENTIFICADO EL VIOLADOR

Vinculamos el famoso capitel de la violación de Ochánduri (La Rioja) con el Codex Calixtinus...

..."Presuntamente", como es costumbre en el lenguaje actual, aunque las joyas brillen acusadoras, no nos vaya a demandar el hijo del vizconde de Poitiers.

Capitel de Ochánduri (La Rioja) con la violación 
del hijo del vizconde de Poitiers a la peregrina (foto Omedes)

En un interesante curso celebrado recientemente en la UNED de Pontevedra, dirigido por la catedrática Inés Monteira, coordinado por nuestro admirado doctor Juan Antonio Olañeta Molina y con participación de notables investigadores (Nodar, Guesuraga, Dolores Guardia, entre otros) nos llamó la atención la inclusión de un tema poco estudiado y bien presentado por el profesor Abel de Lorenzo Rodríguez, de la USC, que trataba de las violaciones en la Alta Edad Media, sin duda más abundantes de lo que se refleja en las crónicas y que hemos propuesto se condenaran en algunas iconografías de territorios de reconquista, como los alrededores de Sepúlveda, donde, como escribimos en su día, aparecen denunciados esos crímenes y el clamor para que se impusiera justicia. Cuando lo cometían los poderosos (quizás habría que dejar de hablar en pasado) era más difícil conseguir la justicia y no digamos la condena. 

Una de las cosas que aprendimos leyendo los fueros de esas zonas de repoblación era la disposición que obligaba a las agredidas a salir gritando a la calle pidiendo justicia inmediata, si aún la quedaban fuerzas a la pobre víctima, para dejar testimonio del crimen,  cometido habitualmente sin testigos. Para resolver esas demandas se acudía en el siglo XI a las ordalías, e incluso en 1215 se prohibieron oficialmente por la Iglesia en el Concilio de Letrán, lo que significa que se seguían celebrando porque era un espectáculo. No había tele.


Canecillo de Sta.Mª.de Uncastillo maravillosamente trabajado por Omedes (románico aragonés)


El profesor de Lorenzo aportó además en su conferencia una sorpresa que hizo levantar las orejas al sabueso profesor Olañeta, puesto que mostró un documento de archivo del que se podía deducir nada menos que la posible identidad de los protagonistas del magnífico canecillo de la iglesia de Santa María de Uncastillo, con la barragana sometida por el clérigo mientras sendas fieras (culebra y dragón) los atacan por donde pecan, cuyas fotos exhibidas por Omedes hacen las delicias de investigadores y alumnos. Olañeta ha trabajado con su recién restaurada iconografía.


Pero ese asunto lo dejamos para los sabios y nosotros vamos a realizar también  una propuesta de identificación, pero esta vez en el también famoso capitel de Ochánduri (La Rioja), puesto que el tema del curso se titulaba “El sexo en el arte y la cultura medieval” y aunque se le hizo un merecido traje a la medida por su descaro y oportunismo a la “novelista de moda” de Vitoria, en el curso se pretendía abordar el tema de manera científica y documentada.

Ochánduri

Pues bien; el profesor de Lorenzo nos facilitó previamente no uno sino dos trabajos muy interesantes. En uno de ellos publicado en 2022 (Anuario de Estudios Medievales 52-2) estudiaba las consecuencias económicas para la Iglesia de los hijos de clérigos, ya que muchas veces lo que temían éstos era la pérdida de propiedades de la Iglesia más que la condena del alma del pecador. Humanos somos.

Pero el trabajo que nos trae la historia que pretendemos es de un año antes, finales del año 2021: 

“CONCUBARE SINE MEA VOLUMTATE: DENUNCIAS Y PROCESOS POR

VIOLACION EN EL NOROESTE IBERICO (SIGLOS VIII-XII)”

Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.a mediev., 39(2), 2021, pp. 103-130 


En este trabajo, el profesor gallego repasa las frecuentes referencias en sermones y documentos al uso de la violación como arma de guerra en la España medieval (siempre desgraciadamente en vigor en todas las guerras) y la necesidad de acabar con la violencia tribal entre los nobles castellanos. De ese tema y el uso del famoso capitel de la Orestiada de Frómista, (del que hemos propuesto que se debería llamar el capitel de la condena de las venganzas) para intentar promover por parte de los monjes de Cluny la abolición de las venganzas y el fomento de la justicia reglada, hemos escrito mucho en este blog y un artículo que aparece aquí.

Hemos de tener en cuenta que en el siglo XI y parte del XII se apelaba a las ordalías para determinar la veracidad de las denuncias por violaciones, sin testigos físicos. También lo hemos desarrollado en este blog a lo largo de varios años.

Volviendo al tema, el autor comenta lo curioso que resulta el hecho de que en algunos relatos la intervención divina que debería esperarse para impedir la agresión, se produce a posteriori, como si fuera más valioso el castigo o la venganza que la previa protección femenina. De este modo, la intervención del Apóstol se deduce de la inclusión del relato en el Codex, porque nada hace para evitar la violación, sino para provocar la muerte del criminal a los seis días del suceso.

Y así introduce el texto que nos da pié a identificar la escena del capitel de Ochánduri:

“En uno de los milagros finales añadidos al Liber Sancti Iacobi, el hijo de un vizconde de tierras de Poitiers asalta a un grupo de peregrinos, entre los que se encontraba una mujer. Ella, para intentar librarse de la violación, se adentra en un rio, pero de todas formas sufre el abuso y mas tarde lo denuncia ante sus compañeros de viaje. El milagro no tarda en hacerse notar y el hijo del vizconde remata sus días pronto y miserablemente con la cara torcida. Como en los casos anteriores lo que define aqui la violación es la resistencia de la mujer ya que la palabra utilizada es solamente adulterium para referirse a los deseos del vizconde”.

Capitel de Ochánduri con la violación y los dos personajes gesticulando en la otra cara.(Foto JR.Ugarte)

Como es de rigor, hemos acudido a las fuentes:  fotográficas de la mano del mejor, Antonio García Omedes y su web romanico aragonés;  y documentales, con un gran trabajo encabezado por la Dra. Marta Cendón de la USC, 380 páginas recopilando el esfuerzo de un acreditado grupo de estudiosos “Santiago Taumaturgo. Textos e imágenes”, en el marco del Xacobeo 21-22, editado por la USC.
El tema concreto que nos ocupa tiene escasa relevancia en la hagiografia en torno a los milagros del santo porque carece, como hemos visto, de intervención directa (a lo peor por eso la pobrecita no logra evitar el ultraje) pero hemos encontrado la cita del Codex donde se relata el hecho.  Aparece en el Apéndice II en el folio 223 (194) VI suplementos. (pag. 99 del estudio citado).

Milagro de Santiago de la cara torcida del hijo de un vizconde. Conocido en tierras de Poitiers.

Es de justicia de Dios el dolor y la digna venganza,
...
(está versificado para su recitación)
Un peregrino que de Santiago al sepulcro venía,/ siendo testigos otros, este suceso contó:/ Muchos conocen el burgo que Arau (1) se dice de nombre/ y doce millas dista de la ciudad de Poitiers;/ cuando allí el peregrino del santo Apóstol llegaba,/ yendo con otros cuatro una emboscada sufrió./ Fuerte y armado le asalta el hijo de cierto vizconde/que a su mujer que huyó le pretendía robar./ Entra en las aguas de un río la peregrina resuelta/ que prefería morir antes que adúltera ser./ Da su palabra de honor aquél y hasta falsos abrazos;/ no ha de tocarla ya,/ no debe ahogada morir./ Mas cuando crédula y ante el marido y demás compañeros/ llora violencias de él, pronto el castigo llega./ Cosa admirable en verdad y temible además para todos:/ daños infames ya sellan la infame mancha./ Pues con la lengua pendiente y la boca torcida el culpable/ queda y su vida acabó dentro del sexto día./ Prueba es de la justicia divina por los peregrinos;/ para los malos sea en dondequiera terror./ Perecerá el miserable que nunca fué de provecho/ y al perecer el malo saca provecho el bueno./ Esto fué realizado por el Señor/ y es admirable a nuestro ver./ Te Deum Laudamus cantan estos dos prodigios./ Tres canta una sola fé personas consustanciales/ de las tres la propiedad triple y siempre de tres propia./ de una sustancia las tres las canta una sola fe./ Canta su triple persona la propiedad de las tres. 

(1). Lo más parecido al término Arau  es la abadía de N.D. de la Réau a 40 Km.de Poitiers.Descripción en www.monestirs.cat

Hasta aquí el relato del Codex Calixtinus. Llama la atención que se comienza reclamando la justicia de Dios, el dolor y la venganza, para acabar invocando al Espíritu Santo, que nada hizo por salvar a la peregrina.
Pero respecto a lo que queremos relacionar, parece que podemos contar con algunas evidencias.

Santiago en Sta.Marta de Tera
Los pereginos en la iconografía románica.


Cuando visitamos iglesias en la ruta del Camino, encontramos con frecuencia alusiones directas a los peregrinos. Desde el mismísimo Cristo que figura en los bellos relieves de Silos con la venera, hasta los populacheros capiteles de Navarrete (también en La Rioja, como Ochánduri) y pasando por Santa Marta de Tera (Zamora) y de nuevo el patrono peregrino. De enseñanzas para los iletrados peregrinos podemos considerar el famoso capitel de la zorra y el cuervo de Frómista, como las muchas historias esculpidas en las iglesias italianas para los romeros peregrinos.


Capitel con peregrinos en Navarrete (Rioja)






Pila de Rebanal de las Llantas (Palencia) con coito y testigos

Ochánduri, para quien no lo conozca, se ha hecho famoso hace no muchos años porque en su templo dedicado a la Concepción de la Virgen María, al eliminar una pared que tapiaba una ventana, apareció un capitel con una durísima escena que muestra una violación. No me explico cómo algún profesor habla de una mano femenina acariciadora en esa escena que es pura agresión. No es lo mismo que en la pila de Rebanal de las Llantas, en la que la clara presencia de la alcahueta y el que parece criado del caballero capado (el criado también parece "capado", pero sólo porque lleva capa. Al señorito lo ha capado de verdad la habitual mano censora) da indicios de engaño o negocio, a pesar de que la mano de la alcahueta empujando a la joven casada puede sugerir cierta violencia no física.
Pero estamos hablando sin mostrar. Las fotos de Omedes son magníficas pese a las dificultades de la luz. 


Capitel de Ochánduri con la violación de la peregrina por el hijo del conde de Poitiers

Estamos ante una escena sexual crudísima, con detalles anatómicos que "explican" su censura. Afortunadamente, apenas se ha dañado, aunque se ha hecho sobre la cara del violador, precisamente la que justifica el verso del Codex.
No es tan frecuente que sucesos contemporáneos del Codex se vean esculpidos, pero ahí tenemos la explicación de Aymeric Picaud de la mujer de la calavera, que me parece personalmente un engaño que se ha montado el poco fiable relator (pobres navarros si le damos crédito por sus ríos y costumbres) para explicar algo cuyo origen desconocía. Un relieve encajado a trompicones en ese tímpano con una imagen insólita, atrae inevitablemente la mirada. Y ya no sigo, que está ahí la Pasión de Cristo, Apóstoles, personajes sagrados...
Sin embargo, tanto por las fechas -Ochánduri es de principios del XIII- como por la popularidad del relato (y el morbo, claro) sí podríamos pensar que el relato encaja como un guante en ese capitel.
Ahora recortamos la cabeza del sujeto, la giramos para ver su expresión y vemos que además de mostrar los dientes como si le faltaran los labios, le cuelga una aparatosa lengua que ha sido golpeada (quizás para continuar el castigo que comenzó a infligirle la peregrina en carne)


Detalle del rostro del hijo del conde tras el forcejeo con la peregrina
(Foto de Omedes en la web romanico aragonés)

Muestra una mujer desnuda, penetrada por el sexo varonil, escena en la que, como es lógico, una y otro deben mirarse. El también está desnudo y si la propuesta que incluye Minerva en la EdR para señalarlo como clérigo se basa sólo en el corte de pelo del sujeto (al que no se le ve tonsura en las fotos, al contrario del clérigo de Arenillas de San Pelayo), puede ser el hijo del vizconde. Si no tiene tonsura, el corte de pelo (muy usual en las cortes francesas) podría identificar simplemente a un noble como dice el Codex y no a un clérigo.
Clérigo con tonsura en Arenillas de San
Pelayo (Palencia)Foto P.L.Huerta


        

















La clave de la identificación es que ella -tal como relata el Codex- empuja la cabeza  del hombre violentamente, de forma que la cara aparece girada 180 grados. Además no sólo muestra las facciones un tanto desgarradas; es que si analizamos el resto de material de la figura, podemos intuir que algo colgaba de la boca del hombre y no puede ser otra cosa que la lengua. 
La cara desfigurada del violador muestra los dientes sin labios
y una larga lengua que le cuelga (foto Omedes)

 Esos gestos femeninos ante un varón, ya los vimos en el Tapiz de Bayeux, en el episodio del contacto de un clérigo con el rostro de Aelfgyva, en donde las manos en jarras del hombre no puede entenderse en términos amorosos, sino iracundos. 
Dudoso episodio del Tapiz con Aelfgyva recibiendo una bofetada? del clérigo (wikipedia)
En nuestra opinión, la figura obscena del borde no tiene relación con la principal.


Capitel del exterior con pareja de danzantes (parecen muy jóvenes). También en el interior se repiten
estas danzas en varias escenas. Pueden mostrar una ceremonia festiva o folklórica.

Estamos, pues, ante un episodio tan citado en la ruta de los peregrinos, que es muy posible que se mostrara en la iglesia de Ochánduri para acompañar el preciso sermón admonitorio para el comportamiento de propios y extraños con los peregrinos. Siguiendo literalmente la crónica del "milagro" de Santiago, la mujer golpea el rostro del infame, haciendo girar la cara de la que asomaba de su boca un lengua casi perdida, pero que conserva la silueta que lo sugiere.
Además de este dato, el entorno también nos propone lo que vimos en los capiteles sepulvedanos relativos a escenas sexuales. Así, junto a la pareja se han tallado dos personajes vestidos como en el resto del templo, con vestidos a franjas horizontales, que, siguiendo la descripción de la Dra.Minerva Saenz: " En el lado derecho de la pieza hay dos figuras vestidas con largas túnicas talares que han perdido sus cabezas; una de ellas levanta los brazos y la otra apoya su mano en la mejilla, como si se lamentaran por la escena que están presenciando "   con el mismo sentido de los capiteles sepulvedanos. A nuestro juicio se trata de jueces o autoridades que reclaman justicia. Por cierto, que si nos fijamos en las fotos, el criminal no tiene pezuñas de cabra a modo de sátiro, como dice la autora, sino pies humanos con problemas del escultor para ubicar piernas al haber dedicado tanto espacio para mostrar los sexos protagonistas de la escena. Los "exóticos atavíos" de tipo islámico que visten, haciendo un favor a la Dra.Monteira en su discutida teoría publicada, no nos parecen más que la manera de vestir a todos los personajes humanos del templo, tal como los danzantes de algunos de sus capiteles.
Hasta los protoplastas y el ángel expulsador del Paraíso tienen 
esos vestidos con franjas horizontales, estilo propio del escultor




Lo que sí pudiera tener relación con la escena de violación, una vez juzgados sus protagonistas (al muerto al sexto día no les daría tiempo) es la abundante figuración de torneos y justas en los capiteles aledaños, pero eso ya no es tema de esta entrada. Sobre el combate ordálico de Roldán y Ferragut ya lo hemos comentado en este blog al estudiar el magnífico capitel de Estella (Navarra). (Entradas del 6, 8 y 13 de Febrero de 2018). Una ordalía de libro. La presencia un tanto insólita  en un lateral de un Cristo coronado crucificado junto a una justa, refuerza la posibilidad de juicios y juramentos en el interior de la Concepción.



Lateral del capitel con ordalía, que muestra a un Cristo
crucificado que pudiera servir de testigo de la jura.(foto Omedes)

El fino ojo de Omedes y las fotos que "reviven" a Cova en la sacristía de esta iglesia, con la vinculación con los tallistas de Santa Eulalia de Barrio de Santa María, nos permite relacionar los modelos no sólo de los cimacios que evidencia Omedes, sino los propios modelos de los repetidos temas del Pecado Original en Ochánduri (esperemos que no se pretendiera con ello culpabilizar a la mujer de su violación). 
Termino: ¿de veras resulta más fácil describir al diablo de su alero como "cornudo" en lugar de diablo, todo porque tiene facciones humanas? También hay otros cornúpetas en el alero...

Para no herir sensibilidades, diremos que es un personaje
disfrazado de diablo (pudiera ser un unicum, entonces).



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